MIRA CON ATENCIÓN LA SIGUIENTE FOTO:
¡Muy bien! Ahora sigue leyendo...
Si, sí que le has visto el culo...
... Pide cita con el oculista rápido porque...
¡¡¡SE TRATA DEL HOMBRO DE LA CHICA QUE TOMA FOTO!!!
…En mi defensa diré que no creo que el problema esté en la vista.
viernes, 6 de noviembre de 2009
domingo, 20 de septiembre de 2009
Lo natural...
domingo, 6 de septiembre de 2009
La promesa.
Un joven, al estar con su novia en un parque, dentro de un auto, le
ruega, lloriquea y pide por lo que más quiera que se deje hacer el
amor, pero la chica no accede.
Finalmente el joven le dice:
- ¡Anda mujer! ¡Sólo te voy a meter la mitad! La mujer, por fin
convencida, acepta, diciéndole:
- Bueno, pero sólo la mitad... Promételo.
El joven acepta y se lanza sobre ella desesperado e introduce todo lo
que tiene. La chica, al sentir la embestida, goza tremendamente y le
dice a su novio:
- ¡¡Métemela toda!!... ¡¡Métemela toda!!
El novio, algo avergonzado, tratando de salvar su orgullo, le dice:
- ¡Ah No! Promesas, son promesas.
ruega, lloriquea y pide por lo que más quiera que se deje hacer el
amor, pero la chica no accede.
Finalmente el joven le dice:
- ¡Anda mujer! ¡Sólo te voy a meter la mitad! La mujer, por fin
convencida, acepta, diciéndole:
- Bueno, pero sólo la mitad... Promételo.
El joven acepta y se lanza sobre ella desesperado e introduce todo lo
que tiene. La chica, al sentir la embestida, goza tremendamente y le
dice a su novio:
- ¡¡Métemela toda!!... ¡¡Métemela toda!!
El novio, algo avergonzado, tratando de salvar su orgullo, le dice:
- ¡Ah No! Promesas, son promesas.
Testículos calientes
Tres amigas conversaban y una dijo:
-¡UY! ¡Cuando hago el amor con Juan, le toco los testículos y se le ponen calientes!
La otra dice:
- ¡UUUYYY! ¡Cuando yo hago el amor con Pedro, le toco los huevos y también se le calientan!
Y la tercera dice:
- ¡NO! Yo no me he dado cuenta, pero esta noche, cuando haga el amor con Jaime, me voy a fijar y les cuento.
Al otro día se juntan, y la mujer llega con un aspecto preocupante y las amigas le preguntan:
- ¿Pero qué diablos te pasó?
- Lo que pasa es que estaba haciendo el amor con Jaime, y me acordé de lo que habíamos hablado, así que le toqué los huevos y le dije:
- ¡UUYYYYYY! ¡¡¡SE TE CALIENTAN IGUAL QUE A JUAN Y A PEDRO!!!
-¡UY! ¡Cuando hago el amor con Juan, le toco los testículos y se le ponen calientes!
La otra dice:
- ¡UUUYYY! ¡Cuando yo hago el amor con Pedro, le toco los huevos y también se le calientan!
Y la tercera dice:
- ¡NO! Yo no me he dado cuenta, pero esta noche, cuando haga el amor con Jaime, me voy a fijar y les cuento.
Al otro día se juntan, y la mujer llega con un aspecto preocupante y las amigas le preguntan:
- ¿Pero qué diablos te pasó?
- Lo que pasa es que estaba haciendo el amor con Jaime, y me acordé de lo que habíamos hablado, así que le toqué los huevos y le dije:
- ¡UUYYYYYY! ¡¡¡SE TE CALIENTAN IGUAL QUE A JUAN Y A PEDRO!!!
Un empujoncito:
A las 3.00 A.M., suena el timbre de la casa; abre la puerta el dueño y
al abrir se encuentra con un completo desconocido y borracho
diciéndole:
-¿Señor, por favor, me haría el favor de empujarme un poco, que...?
El señor le interrumpe indignado:
-¿Pero como se atreve a tocar a mi puerta a las 3 AM? ¡Yo a usted ni
lo conozco y en tres horas me tengo que levantar para irme a trabajar.
Deje de molestarme y váyase de mi casa!
El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo. El dueño
regresa a su cuarto, muy molesto; se queda insomne y empieza a sentir
un poco de remordimiento de conciencia y piensa:
"¿Y si me hubiera pasado a mi? ¿Si mi coche se quedara tirado en medio
de la madrugada y nadie me ayudara a empujarle? Debemos ayudar al
prójimo... sabe Dios lo lejos que estará de su casa... ¡Hay que ser
solidario!
Total, que decide salir a buscar al borracho. Abrió su puerta y ya no
había nadie, no vio más que el parque de enfrente medio a oscuras, y
decidió gritar:
- ¿Donde esta el que necesita que le empujeeeeeeee?
Y en eso se oye a lo lejos al borracho:
- ¡¡¡Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!... ¡En los columpioooossss!
al abrir se encuentra con un completo desconocido y borracho
diciéndole:
-¿Señor, por favor, me haría el favor de empujarme un poco, que...?
El señor le interrumpe indignado:
-¿Pero como se atreve a tocar a mi puerta a las 3 AM? ¡Yo a usted ni
lo conozco y en tres horas me tengo que levantar para irme a trabajar.
Deje de molestarme y váyase de mi casa!
El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo. El dueño
regresa a su cuarto, muy molesto; se queda insomne y empieza a sentir
un poco de remordimiento de conciencia y piensa:
"¿Y si me hubiera pasado a mi? ¿Si mi coche se quedara tirado en medio
de la madrugada y nadie me ayudara a empujarle? Debemos ayudar al
prójimo... sabe Dios lo lejos que estará de su casa... ¡Hay que ser
solidario!
Total, que decide salir a buscar al borracho. Abrió su puerta y ya no
había nadie, no vio más que el parque de enfrente medio a oscuras, y
decidió gritar:
- ¿Donde esta el que necesita que le empujeeeeeeee?
Y en eso se oye a lo lejos al borracho:
- ¡¡¡Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!... ¡En los columpioooossss!
miércoles, 19 de agosto de 2009
Qué día más chungo...
Mientras paseaba por el inmenso parque, un hombre vio a otro que estaba abrazado a un árbol, con una oreja ajustada fuertemente contra el tronco.
Viendo esto, el hombre preguntó:
- Sólo por curiosidad, ¿qué estás haciendo?
- Estoy escuchando la música del árbol, respondió el otro.
- Vamos, vamos. Tienes que estar bromeando.
- Por supuesto que no. ¿Quieres escuchar?
No pudiendo más con su curiosidad, el paseante dice, 'Está bien...' Así que colocó sus brazos alrededor del tronco y acercó su oreja.
Con esto, va el otro, le pone un par de esposas, le quita la billetera, sus anillos, su reloj, las llaves del coche, toda la ropa y se va corriendo.
Dos horas después, otro caminante pasó cerca, vio al hombre desnudo, esposado al árbol, y le preguntó:
- '¿Qué te ha pasado, hombre?'.
El hombre le contó la terrible historia de cómo y porqué se encontraba allí.
Cuando terminó de contarle lo sucedido, el otro movió la cabeza en señal de comprensión, caminó hasta quedar detrás de él, lo abrazó, lo besó suavemente en la oreja y le dijo...
- 'Me da que hoy no es tu día, amigo...'
Viendo esto, el hombre preguntó:
- Sólo por curiosidad, ¿qué estás haciendo?
- Estoy escuchando la música del árbol, respondió el otro.
- Vamos, vamos. Tienes que estar bromeando.
- Por supuesto que no. ¿Quieres escuchar?
No pudiendo más con su curiosidad, el paseante dice, 'Está bien...' Así que colocó sus brazos alrededor del tronco y acercó su oreja.
Con esto, va el otro, le pone un par de esposas, le quita la billetera, sus anillos, su reloj, las llaves del coche, toda la ropa y se va corriendo.
Dos horas después, otro caminante pasó cerca, vio al hombre desnudo, esposado al árbol, y le preguntó:
- '¿Qué te ha pasado, hombre?'.
El hombre le contó la terrible historia de cómo y porqué se encontraba allí.
Cuando terminó de contarle lo sucedido, el otro movió la cabeza en señal de comprensión, caminó hasta quedar detrás de él, lo abrazó, lo besó suavemente en la oreja y le dijo...
- 'Me da que hoy no es tu día, amigo...'
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